“Algunos se empeñan en que veamos el vaso medio lleno aunque esté roto en el suelo”

Barbara Ehrenreich

Cómo hacer del póquer un libro de autoayuda

Me encanta el póquer: el proceso de intentar adivinar las intenciones del contrario, la mezcla de azar y habilidad, de matemáticas y psicología; personalmente lo encuentro apasionante. Si el póquer sólo fuera eso, probablemente se quedaría solamente en un juego de apuestas con cartas, como el mus, el truco o el envite. Pero el póquer tiene un significado que va más allá. Resulta casi imposible disociarlo de películas como El golpe o Rounders, de sus delincuentes amigables y timbas ilegales y sus casinos llenos de mujeres atractivas que invitan a pasear por el lado oscuro. Y claro, con tanta película de maleantes, es habitual que a los jugadores de póquer se les asocie con el vicio, las apuestas, la mala vida y todo lo que ya sabemos.

Con este panorama, no es fácil decir que te gusta el póquer y que juegas con cierta frecuencia, aunque solo eches algunas manos en casa con amigos o familiares. Ya en 1957, Festinger proponía la teoría de la disonancia cognitiva para explicar que cuando una persona mantiene dos ideas o creencias que entran en conflicto, tiende a generar otras nuevas para escapar a esa tensión. En nuestro caso, ¿qué puedo hacer si me gusta jugar al póquer pero me frena la idea de que el póquer es algo insano sólo apto para viciosos? El mundo de la autoayuda nos puede aportar una solución.

Los libros de autoayuda están bien vistos por una gran parte de la población. No hay librería generalista que no cuente con una sección creciente de libros de autoayuda, y si miramos las listas de ventas, descubriremos que casi siempre hay uno de estos libros entre los diez más vendidos. Si pudiéramos asociar el póquer a la autoayuda, quizá conseguiríamos que muchas personas que todavía rechazan el juego y a sus jugadores comiencen a verlo como algo positivo. Vamos a hacer la prueba.

¿QUÉ HACE FALTA PARA ESCRIBIR UN LIBRO DE AUTOAYUDA?

Para escribir un libro de autoayuda no hace falta demasiado talento, solamente hay que seguir una serie de reflexiones y pautas, algunas de las cuáles describen muy bien David S. Chandler y Elliot Kay en su libro How an idiot writes a selt-help book, entre las que podemos destacar la siguientes:

  • Debes tener una increíble habilidad para desaprovechar el espacio, es decir, para llenar páginas sin decir nada.
  • Desarrolla la destreza de escribir un índice con grandes exageraciones sobre el contenido real.
  • Transmite un entusiasmo desmesurado en relación con los consejos que estás dando.
  • Procura tener el descaro y la arrogancia de promocionar tus otros libros en este.

Yo añadiría, de manera tentativa, tres más:

  • Pon la simplicidad por encima del rigor o cualquier otra consideración.
  • Plantea asociaciones intuitivas pero con cierto grado de sorpresa: chocar frontalmente con las ideas de tu lector no vende. Tampoco vende contarle lo que ya sabe. Intenta de alguna manera, ampliar los “conocimientos” de tu lector de manera coherente con su visión del mundo, y si no puedes aportar nada nuevo, entonces
  • Habla de obviedades desde un punto de vista que resulte novedoso.

Con todo esto ya tenemos los ingredientes básicos para escribir nuestro libro. Podríamos llamarlo “Estrategias del póquer para la vida”. Por razones de tiempo vamos a saltarnos la primera recomendación y a dejarlo en “10 estrategias del póquer para la vida” – los que dicen saber de márketing online recomiendan dar números cerrados.

 

10 ESTRATEGIAS DEL PÓQUER PARA LA VIDA

El póquer es la vida convertida en juego. Hay que haber vivido para entender los secretos del póquer, pero yo (que soy un fuera de serie) los voy a desvelar hoy para ti. Entender las estrategias fundamentales del póquer es el comienzo de un camino seguro para el éxito en la vida, tanto en las relaciones como en los negocios; un camino que te seguiré descubriendo en mis próximos artículos, libros, conferencias y merchandising. Seguramente te estará pareciendo muy complicado, pero no te asustes. Los secretos del póquer son sencillos y sólo hace falta tener interés para conocerlos y aplicarlos de forma exitosa en cualquier ámbito. Al fin y al cabo, el póquer es la vida misma.

1. NUNCA JUEGUES POR ENCIMA DE TUS POSIBILIDADES: Si entras a jugar en mesas de apuestas demasiado altas, tu capacidad de tomar decisiones se verá limitada por la presión de perder. Al igual que en el póquer, en la vida no debes entrar en batallas en que te juegues tanto que perder suponga un drama. Al igual que en la vida, si ves que en esa mesa te vas a jugar el pan de tus hijos, es recomendable que busques otra que se adapte más a tu economía. Recuerda que ser bueno está reñido con ser tonto.

2. NUNCA JUEGUES MUY POR DEBAJO DE TUS POSIBILIDADES: Los retos, para ser realmente atractivos, deben provocarnos cosquillas en el estómago. El aburrimiento puede ser tan peligroso para el éxito como el miedo. Si vas a sentarte a una mesa de póquer, procura que las apuestas sean lo suficientemente altas como para tener que prestar atención y jugar con cierta precaución. Si vas a emprender un nuevo proyecto, busca que el proyecto te resulte suficientemente desafiante para evitar el riesgo de dejarlo a mitad por aburrimiento. Cuidado con la desidia, es más rápida de lo que piensas.

3. PROCURA QUE TUS CONTRINCANTES DE MESA TAMBIÉN ESTÉN A LA ALTURA: Aunque ya lo decía Fito Páez: “No es bueno nunca hacerse de enemigos que no estén a la altura del conflicto”, yo me quedo con la frase de mi querido amigo Ignacio: “El que se acuesta con niños, se levanta meado”. Busca a jugadores que estén a tu nivel. Los jugadores demasiado inexpertos pueden actuar de forma más impredecible, y provocan que relajes demasiado tus defensas. Sobre todo, no olvides que una vez comienza la partida uno está solo consigo mismo: al igual que en la vida, en los momentos difíciles uno sólo se tiene a sí mismo, y los demás se vuelven adversarios. Procura que en ese momento, las opciones de tu contrincante no dependan de una decisión alocada que pueda coincidir con la carta menos probable.

4. CONFÍA MÁS EN LA PROBABILIDAD QUE EN LA BUENA SUERTE: Está claro que si juegas con una pareja de ases de mano, eres de entrada el jugador con más probabilidades de ganar. En ese momento, que ocurrirá de cuando en cuando, deberás tener el temple suficiente para apostar fuerte, pero también para retirarte si aparecen sobre la mesa unas cartas que son desastrosas para ti y favorables para el que ha decidido plantarte cara. De la misma manera, en la vida debemos evitar “morir de éxito”, y frecuentemente es más difícil gestionar una buena racha que la crisis. No confíes en tu buena suerte, analiza bien lo que está pasando porque te puedes llevar una desagradable sorpresa.

5. RECUERDA SIEMPRE QUE UNA RETIRADA A TIEMPO ES UNA VICTORIA: En el póquer y en la vida, ganar no es igual a hacerse el héroe, y si no, que se lo digan a Ruiz Mateos. Un exceso de confianza puede dejarte fuera de una partida o una batalla, echando por tierra todo el esfuerzo invetido. Si ves que es probable que ya no lleves las nuts (la jugada máxima), lo más razonable es retirarse e intentar aminorar el daño. De igual manera, si tienes un negocio, una relación de pareja o un proyecto entre manos y ves que a partir de cierto punto comienza una fase de caída sostenida, plantéate si vale la pena seguir dedicándole esfuerzos.

6. APRENDE A CONJUGAR HABILIDAD Y AZAR: Hay quien dice que el póquer, al igual que la vida, es cuestión de suerte. Si fuera así, no podría entenderse por qué hay pocas personas que ganan muchos campeonatos. De la misma manera, hay quien piensa que el póquer es cuestión de azar. Una afirmación muy extendida dice que “el póquer es más sencillo de lo que piensa el que no sabe jugar y más difícil de lo que piensa el que sí sabe”. Debes tener en cuenta que un novato puede ganar gracias al factor azar. Pero al mismo tiempo, tienes que desarrollar al máximo tu habilidad para calcular las probabilidades, para “leer” el estilo de juego de tus oponentes y, en definitiva, para poder adivinar qué cartas llevan y predecir de manera exitosa cómo van a desarrollar su juego. Esta misma regla también funciona para la vida: no creas que va a salir bien sólo porque sabes hacerlo o porque te lo has currado más que nadie. Siempre hay una parte de los procesos que no podemos controlar. Y sin embargo, hay que hacer lo posible por reducir al mínimo ese margen aleatorio.

7. PRACTICA LO NECESARIO PARA SER EL MEJOR: Para alcanzar el éxito hay que ser bueno. Y tanto en la vida como en el póquer, sólo hay una forma de llegar a ser bueno en algo: práctica, práctica y práctica. Práctica dirigida por una formación, por supuesto, para no perder nuestro valioso tiempo dando palos de ciego. Pero recuerda que no basta con leer, con saber o con estudiar: hay que aplicar lo que uno sabe y aprender también de la experiencia. Podrás conocer los estilos de juego, pero sólo aprenderás a reaccionar ante ese tipo con gafas oscuras que te mira serio del otro lado de la mesa cuando lo hayas practicado diez mil veces. Hay conocimientos que no caben en los libros.

8. CULTIVA LA PACIENCIA: Como dice el dicho, “la paciencia es la madre de la ciencia”, o también, “la paciencia es la madre de todas las virtudes”. Y como bien sabemos, el saber popular no se equivoca. Las decisiones se toman con la cabeza, eso significa analizar bien lo que está pasando y actuar en consecuencia. Si llevas una pareja de ases y en la mesa hay dos reyes, y al mismo tiempo el de las gafas negras está atacando duro, quizá esa no sea tu mano. Ya lo sé, ya sé que llevas esperando por entrar en una mano desde hace más de 15 minutos, pero las cosas se han torcido. En la vida y en el póquer hay ciclos de buenas rachas y malas rachas, y hay que saber aguantar el tirón en las malas rachas para poder llegar con posibilidades a las ascendentes. Además, como todo el mundo sabe, el que aprende a resistir la adversidad sale reforzado y tiene más probabilidades de alcanzar el éxito cuando vienen las vacas gordas. Así que aprende a controlar esos impulsos que te llevan a la perdición.

9. RESTA IMPORTANCIA A LAS BATALLAS INDIVIDUALES: La carrera de un jugador de póquer es un proceso vital que se desarrolla en cada timba. Ninguna es definitiva, todas forman parte de un proceso que sólo termina con la muerte. Cada batalla que lidiamos en la vida es siempre una parte, no el todo. Ganemos o perdamos, tenemos que saber que mañana empieza otra nueva batalla con la que tenemos que lidiar, y que el cómputo final nos dará la respuesta a quienes somos. El éxito no es ganar una partida, por muy importante que sea. El verdadero éxito es que el montante global de partidas jugadas, de proyectos emprendidos, de batallas emprendidas, se decante a nuestro favor.

10. DESARROLLA LA HABILIDAD DE FAROLEAR: El camino hacia el éxito está sembrado de minas. Si sólo juegas cuando estás seguro de que vas a ganar te conviertes en predecible y tus posibilidades quedan en manos de la suerte. Esos tipos que salen en las portadas de las revistas, en las listas de FORBES, esos a los que tanto admiras y que son tus referentes no están ahí por sus valores morales. Ellos han sabido sortear los obstáculos utilizando todos los medios que tenían a su alcance, poniendo al éxito de su lado con habilidad. En el póquer, una de las principales es saber engañar al adversario adecuado en el momento adecuado. Aprender a mentir con estilo es probablemente la mejor aportación que el póquer puede hacer a tu vida, pero recuerda (como explicamos en el punto 7) que debes practicar mucho, así que no esperes y comienza ahora mismo.

¿Has visto qué fácil? Ya tenemos nuestro manual de autoayuda listo. A partir de ahora, cuando veas que alguien arruga el entrecejo al contarle que juegas al póquer, pregúntale tú si es feliz. Si te dice que no, explícale que aprender a jugar puede darle las estrategias que necesita para alcanzar el desarrollo personal y el éxito. Si por el contrario la respuesta es afirmativa, cuéntale que probablemente sería un buen jugador de póquer e invítale a sumarse al club. Al fin y al cabo, la ventaja de los buenos libros de autoayuda es que tienen salidas para cualquier situación.

PD: Este post ha sido posible gracias a la inspiración de un gran hombre, el gran gurú de la autoayuda Kenny Rogers, del que deberías escuchar todos sus discos como complemento a estos consejos. Palabra de coach.

 

Campaña de crowdfunding de “Los libros de autoayuda, ¡vaya timo!”

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