No estamos locos

El pasado fin de semana se celebró el #Naukas15, el mayor evento de divulgación del año, donde se reunió a más de 70 divulgadores/as de disciplinas muy diferentes. Esta es la primera edición en la que participo y quise aprovecharla para hablar de un tema que me preocupa desde hace años por sus implicaciones para la salud y la lucha contra el sufrimiento de las personas: la consideración de los problemas psicológicos como trastornos mentales o enfermedades.

Las charlas tienen una duración máxima de 10 minutos bajo amenaza de ser expulsado del escenario por el gran (en todos los sentidos) Fernando de la Cuadra como ocurrió en ocasiones, así que hay que ir rápido y al grano. Este es el resultado.

 

Aunque el título de la charla es “No estamos locos”, al final es posible que sí estemos todos un poco locos y locas, y que por eso tengamos que defendernos de los que quieren etiquetar nuestra sana locura como enfermedad.


9 Respuestas a “No estamos locos”

  1. Pepe Crespo septiembre 17, 2015 a 17:14 #

    La deducción es totalmente diferente, pero la conclusión se parece algo a las tesis de Thomas Szasz y su concepto de que la locura es un constructo social y el movimiento antipsiquiatría.
    ¿Es casualidad o hay algo de eso en tus influencias?

    • eparquio
      eparquio septiembre 20, 2015 a 22:33 #

      No he leído aún a Thomas Szasz, pero tengo intención de hacerlo. Las críticas a al modelo biomédico de los trastornos mentales (casi unánime en psiquiatría) son tantas y vienen desde fuentes tan diversas que resulta increíble que todavía se siga difundiendo como si se tratara de una propuesta basada en pruebas científicas.

  2. David Fuentealba septiembre 18, 2015 a 23:14 #

    Eparquio, me pareció bastante clara y precisa tu charla. A veces cuesta dar a entender que en cuanto a comportamiento humano, la neurociencia no es la única ciencia.
    ¿qué tal fue recibida tu charla en Naukas15? Lo pregunto porque a veces en el entorno escéptico se malentiende que para que la psicología sea científica, DEBE ser acorde a los modelos biomédicos o te tildan de negacionista :/ (me ha pasado).

    Relacionado al tema está este artículo: http://articulos.grupoact.com.ar/2015/06/carapalidas-y-el-naranjazo-acerca-de-cognitivos-y-conductuales/

    • eparquio
      eparquio septiembre 20, 2015 a 22:30 #

      No puedo ser objetivo, pero tengo la impresión de que la charla ha gustado. Creo que muchas personas sospechaban este asunto aunque nunca hubieran oído hablar de ello.

  3. Almudena septiembre 22, 2015 a 11:02 #

    Hola Eparquio,
    He vuelto a ver tu charla. Esta vez desde casa y con menos adrenalina (?) en el cuerpo, que se entiende todo mejor. Hay una cosa que me sorprende especialmente.
    Como alguien ajeno a estas disciplinas, he interiorizado y “asumido” como conocimiento científico ya establecido que la causa de ciertos transtornos y, en concreto, de la depresión, es un desequilibrio de algunos neurotransmisores (lo que viene a ser el modelo biomédico, según cuentas en tu charla). Ahora bien, según dices no existe ningún marcador biológico de este fenómeno. Así que: choque cognitivo fuerte, jejeje.
    Mi pregunta es:
    ¿De dónde salen entonces estas ideas?, ¿igual no existe un marcador biológico directo, pero se ha inferido a partir de otros datos? ¿existe algo remotamente “científico” en el modelo que vincula transtornos y causas biológicas?, ¿o se trata de un problema de diagnóstico? (esto es: la causa sí es biológica pero la prueba es complicada / cara / equívoca)
    En fin, ¡gracias por la charla! Es un temón…

    • eparquio
      eparquio octubre 4, 2015 a 3:11 #

      Perdona por haber tardado tanto en responderte. Estas ideas parten del modelo biomédico que prevalece a la hora de abordar el asunto del sufrimiento humano. Es una forma legítima de acercarse al estudio del fenómeno, pero hasta la fecha las pruebas brillan por su debilidad. Es indudable que ahí ha la industria farmacéutica ha jugado un papel importante en la visión que la mayoría de las personas (profesionales y no profesionales) tenemos acerca de este asunto.

      Sobre el papel de la biología, resumo mucho: por supuesto que todo está asentado en una biología, y los sentimientos de tristeza, ansiedad, desesperanza y todos lo que se te ocurran se dan en un organismo biológico. Lo más probable es encontrar cambios a muchos niveles cuando se da una repuesta de este tipo (conductuales, cognitivos, neurofisiológicos, moleculares). Una enfermedad puede provocarlas (por ejemplo, una lesión cerebral, un tumor, una infección, etc.) pero lo más habitual es que estas respuestas sean consecuencia de otras variables que podemos identificar estudiando la relación entre la persona, el contexto actual y su historia de aprendizaje. Creo que esta forma es más adecuada, y es precisamente la que ha dado las terapias psicológicas que han demostrado ser más eficaces, incluso cuando el criterio consiste en medir la reducción de los llamados “síntomas” en cada caso. Esto quiere decir que aunque se encontrara una medida biológica identificable claramente mediante un procedimiento clínico, esta no indicaría necesariamente que fuera la causa del trastorno sino otra respuesta más.

      Hoy en día estamos lejos de un marcador claro. Hay cada vez más conocimiento de las correlaciones neurofuncionales y neuroestructurales de ciertas respuestas, pero ninguna de ellas puede ser usada como la “causa” de un “trastorno”. De hecho, la lista no para de crecer y seguimos sin identificar la causa o enfermedad subyacente de la que el supuesto síntoma es una manifestación observable. Este es el estado de la cuestión.

  4. David noviembre 17, 2015 a 12:46 #

    Brillante charla Eparquio. Làstima que solo sea de 10 minutos. Yo me enteré de todo esto a través de Frances y Gotzsche, lecturas recomendadisimas si no los has leido. Al final de la charla dices que en psicología ya tenemos varias propuestas para conceptualizar los problemas psicológicos, ¿cuales son esos candidatos? Soy psicòlogo y me interesa saber por cual te inclinas tú.
    Gracias

  5. aaron nuez trujillo abril 13, 2016 a 19:38 #

    Hola Eparquio,

    Muy interesante tu charla, me he estado leyendo el libro de “la invención de los trastornos mentales” que creo que tiene bastante que ver con lo que explicas en tu charla. Sin embargo hay algo aún que no me queda del todo claro. Etiquetar o no etiquetar, esa es la cuestión. Yo creo que las categorías diagnosticas nos ayudan a diferenciar unos síntomas de otros, aunque muchas veces la delgada línea que los delimita sea bastante difusa. ¿Tu que opinas al respecto? ¿Es necesario o útil?

    Muchas gracias, un abrazo

  6. Deivid mayo 6, 2016 a 13:50 #

    Si pero y si ya te han diagnosticado no te queda otra que medicarte yo creo que tengas lo que tengas lo único que hay que hacer es seguir viviendo y hacer cosas para entretenerse hasta que se nos acabe esto porque estamos para pasar un rato.

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