El ‘coaching’ de salud y de vida: los nuevos expertos en todo y para todo

Si has estado mínimamente atento a la actualidad social en los últimos años, seguro que te suena la palabra coach. Cuando hablo de coaches (no “coachs” ni “coachers”, como se escucha a veces por ahí), no me estoy refiriendo a esos famosos que preparan la puesta en escena de una canción en el programa La Voz de Telecinco, a los que quizá les viene mejor ese anglicismo que al elenco de profesionales del que vamos a hablar en este artículo.

 

ENTRENAR PARA GANAR MUCHO DINERO

 

Si nos ceñimos al significado estricto de la palabra, un coach (entrenador) es una persona cuya formación, experiencia y métodos didácticos le permiten preparar a una persona para la ejecución de una tarea, el ejercicio de un deporte o la práctica de una habilidad concreta. En este sentido, el coaching es una especie de tecnología que permite al entrenado (coachee) mejorar alguna destreza, o dicho de otra manera, hacer algo de manera más efectiva y eficiente.

 

El coaching, tal y como lo conocemos hoy en día, apareció en los años 80 del pasado siglo en el mundo empresarial. Casi de la noche a la mañana, los coaches surgieron de la nada enarbolando una disciplina que prometía aumentar los resultados empresariales (o lo que es lo mismo, los beneficios económicos) utilizando unos novedosos métodos desarrollados a partir de ciertas ideas provenientes de la filosofía, la psicología e incluso la física (cuántica, cómo no). Con esas credenciales, comenzaron a ofrecer talleres y cursos a grandes corporaciones que, emulando a los reyes de los cuentos, están siempre dispuestas a pagar copiosas sumas a cualquiera que prometa contar con la piedra filosofal que convierta su entidad en una fábrica de oro.

¿Quién dijo que la alquimia había muerto?

¿Quién dijo que la alquimia había muerto?

 

En principio, como no existe ningún método universal que haya demostrado que pueda mejorar los beneficios económicos de una empresa, el coaching no necesita demostrar ser eficaz ni mejor que otro procedimiento para venderse. Al igual que el consumidor de homeopatía no necesita pruebas científicas de su eficacia, el coach sólo necesita que el comprador de su servicio crea que va a funcionar. En algunos casos, puede creerlo así porque ha dado la coincidencia de que los beneficios han aumentado tras una entretenida conferencia, porque los directivos se han sentido muy motivados en un taller o porque alguien le ha dicho que a su empresa le ha funcionado. Todos ellos, criterios absolutamente insuficientes para afirmar nada con rigor, pero sí para convencer a un incauto de que tiene delante al mismísimo rey Midas.

 

NUEVAS MODAS: EL HEALTH COACHING Y EL LIFE COACHING

 

Se ha dicho alguna vez que la lotería es el impuesto que pagan lo que no saben de matemáticas. Aunque no estoy totalmente de acuerdo con esta idea (se puede saber de matemáticas y caer casi inevitablemente en las trampas que tienden los sesgos cognitivos), podemos hacer un paralelismo entre este fenómeno y el de las empresas que pagan por sesiones de coaching. Es probable que esta idea le guste por igual a los darwinistas sociales y a los que ven en el coach a una especie de Robin Hood que le quita el dinero a los ricos, aunque luego se lo quede para sí mismo: si un empresario tiene tan pocas luces para gastar miles de euros en una charla motivadora o unas sesiones de “gestión emocional”, quizá sea el precio que deba pagar por creer en la magia.

 

El problema comienza cuando el coaching pasa del mundo empresarial al mundo de la salud, ya sea mental o física (nunca me ha gustado esta diferenciación, pero la mantendré por su popularidad). Una cosa es que un coach prometa que las cuentas de resultados de una empresa se vayan a disparar gracias a que dispone de un método que sólo los iniciados como él conocen (y que hasta el momento ha escapado a los estudios de los economistas, los psicólogos de las organizaciones y todos los demás científicos, excepto algunos iluminados) y otra es que se dediquen a ofrecer intervenciones dirigidas a “mejorar tu trabajo, tu relación de pareja, tu salud, tu desarrollo personal y tomar el control de tu vida”, como podemos leer en la página de una de estas coaches de vida o life coaches.

 

Si han decidido meterse en la salud de las personas, debemos comprobar con detenimiento qué formación tienen estos “profesionales”, en qué se basan sus técnicas y qué estudios hay sobre la eficacia de las mismas, no vaya a ser que nos estén vendiendo gato por liebre, que estén cometiendo un delito de intrusismo profesional y, lo que es más importante, que puedan poner en peligro la salud de quienes recurren a ellos. Para ejemplificarlo bien, veremos algunos de los pasos que debes seguir si te estás planteando sumarte a este sector.

Hacerte coach es muy fácil, sólo tienes que seguir unos sencillos consejos

Hacerte coach es muy fácil, sólo tienes que seguir unos sencillos consejos

 

CINCO PASOS SENCILLOS PARA CONVERTIRTE EN COACH DE SALUD O COACH DE VIDA

 

Como suelen decir algunos coaches, en estos tiempos difíciles es importante que cada uno desarrolle todo su potencial y aprenda a sacar el mayor partido a sus capacidades para superar el bache. Aunque en España aún no son muy conocidos, o quizá precisamente por ello, una opción puede ser convertirte en health coach o life coach. El primero viene a ser una persona que sabe todo lo necesario en temas de salud (alimentación, ansiedad, estrés, embarazo, sexo, etc.) como para asesorarte y ayudarte a conseguir que todos esos aspectos de tu vida funcionen estupendamente. El segundo (el coach de vida o life coach) se trata más bien de alguien que te ayuda a clarificar tus metas en cualquier área de tu vida (trabajo, pareja, salud, desarrollo personal, etc.). ¿Suena bien, verdad? Pues con muy poco esfuerzo y unos cuantos miles de euros, tú mismo puedes convertirte también es un experto del coaching. Solamente tienes que seguir los siguientes pasos:

 

1. Consigue un título que te acredite como experto en coaching

 

Para empezar, lo primero es conseguir un título que suene bien, preferentemente en inglés. Si tu familia se lo puede permitir, consigue que te pague una estancia en EEUU para obtenerlo. A la gente le encantan los títulos obtenidos en Boston o Nueva York, no me pregunten por qué. Pagando unos pocos miles de dólares, y sin necesidad de conocimientos previos, podrás convertirte en coach aunque hayas estudiado cosas tan variadas como física, derecho o filología anglo-germánica. Por supuesto, no necesitas haber cursado años de psicología, medicina, enfermería, fisioterapia, nutrición o cualquier otra formación sanitaria, y en algunos casos podrás obtener un título acreditado por las grandes organizaciones de coaching sin que te exijan una formación mínima.  Eso sí, no olvides que tu título no tendrá ninguna validez oficial en España, ni siquiera si lo has realizado aquí (algunas universidades ofrecen ya títulos de coaching en forma de títulos no oficiales, como la USAL o la UNED). Pero eso a la gente de a pie no le importa demasiado.

 

2. Aprende a hablar como un coach

 

Para ser coach, no sólo vale querer serlo, sino también parecerlo. Una buena forma de conseguir el respeto y la confianza de tus futuros clientes es utilizar de forma habitual las siguientes palabras y frases, que nadie saben realmente lo que significan pero que dará un empaque tremendo a lo que dices: desarrollo personal, crecimiento, potencial, superar los límites, crear una nueva visión, despertar, desarrollo espiritual, plenitud, transformación personal, nueva perspectiva, proceso creativo, reinventarte, conectar con tu yo, conciencia, inspiración, energía positiva, bienestar, felicidad, talento, gestionar las emociones, holística. Hay muchas más, pero con esto ya tienes para ir tirando. Ahora sólo tienes que armar frases como “Aprovechar todo tu talento para superar los límites y alcanzar la transformación personal que te lleve a un estado de plenitud y felicidad mediante un enfoque holístico”. No falla.

 

Aprende a hablar como un coach

Aprende a hablar como un coach

3. Procura tener explicaciones para todo

 

Un coach debe tener respuestas para todo. Para eso te contratan. No vale decir que “no todo es blanco ni negro”, salvo si eso sirve para decir una cosa y la contraria sin que parezca que te estás contradiciendo. Recuerda que una de las máximas del coaching es que no se le dice al cliente lo que tiene que hacer, sino que se le pregunta y facilita que obtenga las respuestas por sí mismo (la mejor manera de que una persona acepte una idea es que parezca que la ha generado por sí misma). Si te quieres convertir en coach de salud, debes saber explicar de manera sencilla cuáles son los alimentos sanadores y purificadores [sic], qué son los OGM o cuál es el mejor remedio para los sofocos y los cambios de humor. Por supuesto, sencillo no quiere decir riguroso, sino fácil de entender y, por tanto, más creíble. No necesitas tener verdades, sino respuestas. Eso sí, intenta mezclar información rigurosa con ideas populares (como que muchas enfermedades físicas están causadas por las emociones). Nos encanta que nos den la razón aunque estemos equivocados.

 

Si te faltan ideas, acude a la estantería de Autoayuda de tu librería más cercana y lee unos cuantos de los más vendidos. Con eso podrás adquirir tanto repuestas como vocabulario. Además, tendrás libros para recomendar y eso siempre queda bien.

 

4. Recuerda que todo vale

 

Nadie va a requerir tus servicios para que le ofrezcas lo mismo que un médico o un psicólogo serio. Tampoco para que le digas que su problema no tiene solución, faltaría más. Debes mantener la mente abierta y abrazar todo tipo de técnicas que estos profesionales no utilizan porque dicen que son un fraude y que no han demostrado eficacia. Allí donde los profesionales rigurosos no entran, tú sí puedes. Entre los procedimientos y técnicas que puedes aprender están la PNL, el eneagrama, la hipnoterapia, la medicina holística, la homeopatía, el shiatsu, el reiki, la naturopatía, flores de Bach, medicina tradicional china, gemoterapia, risoterapia, musicoterapia, reflexología podal, cuencoterapia, acupuntura, aromaterapia, arteterapia, auriculoterapia, iridología… El listado de interminable, incluso te puedes inventar tus propios métodos y patentarlos. En principio, el coach no se ofrece como terapeuta, pero basta con echar un vistazo a los currículums de algunos de ellos para comprobar que no es incompatible, como por ejemplo aquí, aquí y aquí.

 

Recuerda: aprende vocabulario y no tengas reparo en usar cualquier cosa

Recuerda: aprende vocabulario y no tengas reparo en usar cualquier cosa

 

5. No te cojas los dedos

 

Antes de que te vengas arriba y te abras una cuenta en Twitter como coach, recuerda que si no tienes una titulación sanitaria, no digas que puedes tratar, evaluar o diagnosticar enfermedades o trastornos. El mensaje debe ser “nosotros no somos médicos ni psicólogos, nosotros ayudamos a la gente a enfocarse hacia sus propias metas y conseguirlas”. Con este discurso, tendrás clientes con trastornos que acudirán a ti en lugar de a un profesional sanitario, pero ese será su problema por no saber diferenciar a un profesional serio de uno que sólo lo es en apariencia.

 

EPÍLOGO

 

Te voy a pedir algo, y va en serio: no te creas nada de lo que te he dicho aquí. Quizá me he equivocado o podría no ajustarse a casos concretos. Cuando te encuentres con uno de estos coaches, pregúntale qué ha estudiado, qué títulos tiene y dónde los ha obtenido. Investiga si el centro que expide el título es un centro que otorga títulos oficiales o si vale lo mismo que un diploma como “monitor de risoterapia”. Si el título es extranjero, comprueba que tiene alguna validez en España. Si tienes tiempo y ganas, revista los contenidos del curso que le ha permitido acceder a ese título para comprobar que son rigurosos y no mera charlatanería (la mayoría incluyen teorías y técnicas pseudocientíficas). Si con todo esto encuentras a un coach con una formación rigurosa que utiliza técnicas y procedimientos que cuentan con suficientes estudios de eficacia, preséntamelo. Sería un gusto conocer a alguno que cumpla con estos requisitos.

 

Una última cosa: a veces se enfadan cuando les preguntas por sus títulos y borran toda la conversación previa y posterior. Si eso significa algo, lo dejo a tu criterio.

NOTA: Si te ha gustado, puedes ayudar a difundirlo aquí. ¡Gracias!

Actualización del 10 de marzo de 2014: No sé cómo se me pudo pasar el ponerles un ejemplo en video de todo esto. Supongo que estos días habrán conocido a las Flos Mariae. Pues bien, su líder, autora de letras y demás también se ha metido a coach. Y este es el resultado. Por favor, que alguien me diga que esto es un fake y que me la han colado.


36 Respuestas a “El ‘coaching’ de salud y de vida: los nuevos expertos en todo y para todo”

  1. Natxo Gonzalez marzo 10, 2014 a 17:08 #

    Vaya decepción, Eparquio.
    Estar desinformado no es tu estilo. Aunque quizás lo que prentendas sea eso, desinformar.
    Lei hace poco que “lo más difícil es librarse de los dogmas. Y para no caer en dogmas hace falta un proceso de autocrítica permanente.” Te lo leí a ti (http://www.wawancara.es/?p=4971) . Y parece que convendría no olvidarlo.
    Da la impresión de que tienes aversión a todo aquello que contenga la palabra Coaching.
    Para informarte sobre el Health Coaching, solo tenías que tirar de Google o de PubMed (porque conoces Pubmed,¿ verdad?)
    En PubMed puedes encontrar más de 800 referencias y artículos científicos publicados en revistas de reconocido prestigio, por médicos, psicólogos clínicos, enfermería, etc sobre Health Coaching. Revistas como NEMJ, JAMA, BMJ, etc. Fundamentalmente en USA, Australia y UK.
    Y oye, parecen todos coincidir en que el Health Coaching algo ayuda en el tratamiento de determinadas patologías. Ahora vamos con ello.
    Pero claro, lo primero sería preguntarse que es el Coaching de Salud o Health Coaching. Evidentemente, no es el batiburrillo de “técnicas y herramientas” que citas en tu punto 4.
    Una aproximación que puede ayudar a entender mejor de que estamos hablando es este articulo (http://www.aafp.org/fpm/2010/0900/p24.html) de la la revista oficial de la AAPS ( American Academy of Family Physicians) donde se descríbe los roles del Coach de Salud en el actual modelo clínico.
    Pero claro, es más fácil tirar de tópicos y mezclar churras con merinas que revisar algo de la literatura científica sobre el tema.
    Ya lo hago yo por ti, empezando por la opinión de una psicóloga clínica y healthcoach australiana en la revista InPsych: http://www.psychology.org.au/publications/inpsych/health_coaching/

    • eparquio
      eparquio marzo 11, 2014 a 1:06 #

      Hola Natxo:

      A pesar de la desagradable forma en la que te has dirigido a mí hoy por el Twitter con acusaciones varias, creo que tus argumentos merecen una respuesta.

      En primer lugar, que haya publicaciones con evidencias de la eficacia del ‘health coaching’ (asumo que el life coaching sí te parece pseudocientífico), de las que hablaré en el siguiente comentario, no niega la realidad de los hechos: ahora mismo los ‘life coaches’ y los ‘health coaches’ pueden ser cualquier persona que hace un curso cuyo título tiene el valor del que se obtiene en una academia. No existen títulos oficiales ni se homologa tampoco ninguno en España. Personas tituladas en cualquier cosa o sin título que van por ahí como si fueran expertos y haciendo intervenciones que tienen que ver con la salud de las personas. He puesto muchos ejemplos en el artículo, pero no tienes más que ir a Google y escribir “health coaching”. Encontrarás a cientos de “profesionales” que utilizan todo tipo de terapias y técnicas pseudocientíficas en sus intervenciones. Eso tiene un nombre: charlatanería, y es de lo que hablo en mi artículo.

      ¿Que hay profesionales sanitarios que hacen coaching? Por supuesto. Sin ir más lejos, hay psicólogos que se han añadido la etiqueta de ‘coach’, como los hay que hacen reiki o terapia de constelaciones familiares. Precisamente es con ellos con os que muestro mis diferencias la mayor parte del tiempo, como podrás ver en mi blog. Eso no me impide sin embargo hablar de otros profesionales sanitarios que también lo hacen.

      • Toni Marmol marzo 11, 2014 a 11:07 #

        Hola Eparquio,

        La Universidad Rey Juan Carlos tiene 3 títulos/cursos relacionados con coaching:

        – Experto Universitario en Coaching Empresarial
        – Experto Universitario en Coaching con Inteligencia Emocional y Programación Lingüística
        – Curso Superior de Desarrollo de Habilidades Directivas, Inteligencia Emocional y Coaching (on Line)
        Fuente: http://www.urjc.es/estudios/titulos_propios/

        Evidentemente no es una licenciatura o diplomatura, pero su valía debe tener. ¿no?

        Los títulos de “Experto Universitario” tienen como requisito unos estudios mínimos o una experiencia previa demostrable. No todo el mundo puede obtener el título.

        El caso del vídeo que pones, me parece un caso extremo, como has reconocido.

        En mi opinión, el coach es una nueva profesión que puede que sea una evolución o una especialización en algo muy concreto derivada de otra. Y esto no es nada extraño en la actualidad. En mi sector (“nuevas tecnologías”), cada vez veo nuevas “profesiones” o especializaciones. Y como en todas partes hay gente preparada y gente que no. Gente que da la talla y gente que no.

        Disclaimer: no tengo nada que ver con el mundo del coach. Aunque sí que conozco algo porque tengo un familiar haciendo el curso de Experto Universitario en Coaching.

        • Miguel Blanco marzo 2, 2017 a 20:49 #

          Toni Mármol, ¿qué me dices de los recién retirados estudios de postgrado/máster (o lo que sea) en homeopatía, que se impartían en la Universidad de Zaragoza, entre otras?

          Pues te resumo: se hacen como una fuente de financiación y como promoción de determinados laboratorios farmacéuticos, renunciando a todo espírito científico y crítico. Sólo debería mencionarse la homeopatía (y otras muchas pseudociencias que pululan por allí) en el ámbito universitario como ejemplo de pseudociencia.

  2. Natxo Gonzalez marzo 10, 2014 a 17:09 #

    Aqui puedes encontrar algunas pistas: “Health coaching is not about applying mental illness paradigms and diagnostic frameworks to physically ill patients. Health coaching involves the facilitation of health behavior change in populations with chronic health conditions and lifestyle disease risk factors.”
    “It is a common occurrence that individuals find it difficult to make and sustain lifestyle changes. Evidence-based coaching principles assist clients to make lasting health behaviour
    changes to manage chronic health conditions and control lifestyle disease risk factors.”
    Vaya, que va a ser, Epalquio, que el Coaching de Salud no es lo que tu piensas y que ha sido ver coaching y salud y has entrado como elefante en cacharrería.
    Va a ser que el Coaching de Salud no trata ni medica, no es alternativa al médico o al psicólogo. Que va de ayudar a la persona a implantar los cambios que tiene que hacer y que no hace.
    Hablas en tu artículo de que el coaching no tiene que demostrar su eficacia, pero como comentábamos, hay estudios sobre ello:
    En el JAMA, sobre el Coaching de Salud aplicado a la salud cardiovascular http://archinte.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=757469&resultclick=1
    En el NEJM en un ensayo randomizado de 2 años en el tratamiento de la obesidad) (http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1109220)
    Tambien en el NEJM, aplicado a la pérdida de peso, también dos años de seguimiento (http://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJMoa1108660)

    Tambien puedes encontrar información en el tratamiento de la Diabetes Tipo 2 (http://www.ncbi.nlm.nih.gov/m/pubmed/24571189/?i=9&from=health%20coaching)
    O como apoyo a los adolescentes con TDAH (http://www.chadd.org/Membership/Attention-Magazine/View-Articles/Coaching-College-Students.aspx)
    O en el ámbito laboral (http://psycnet.apa.org/journals/ocp/11/4/358/)
    Y hay más, pero no es mi deseo aburrir ni acreditar tu falta de interés en conocer sobre el tema. Porque entiendo es falta de interés y no mala fé.

    • eparquio
      eparquio marzo 11, 2014 a 1:17 #

      Sobre las evidencias científicas:

      En tu artículo anterior hablas de 800 entradas en PubMed. No sé dónde has buscado tú, pero si busco “health coaching” me salen 152, de las cuales muchos son artículos. No está mal como argumento, pero si metemos por ejemplo “parapsychology” me salen 1025 y, a pesar de eso, sigue siendo considerada una pseudociencia por la comunidad científica. Es posible que mucha gente no lo sepa, pero la parapsicología ha sido probablemente una de las pocas pseudociencias que ha intentado demostrar sus hipótesis científicamente. Sin éxito, claro.

      Si se trata de artículos sueltos, yo también he encontrado cosas interesantes. Por ejemplo este, publicado en BMJ http://www.bmj.com/content/347/bmj.f4585, con una muestra de 2698 pacientes con insuficiencia cardíaca, enfermedad coronaria, diabetes y enfermedad pulmonar obstructiva crónica que concluye lo siguiente:

      “La intervención de coaching de salud telefónica de Birmingham OwnHealth no dio lugar a las reducciones previstas o los costos de atención sanitaria a los 12 meses, y podría dar lugar a aumentos”. Poco a poco se irá viendo si se acumula suficiente evidencia o si incluso si los perjuicios superan a los posibles beneficios.

      Para que una intervención pueda ser considerada como eficaz, debe contar con la evidencia suficiente, y eso no ocurre con el ‘health coaching’. Incluso la Psicología Positiva cuenta con varios metaanálisis y revisiones sistemáticas y sigue habiendo mucho debate en torno a su rigurosidad.

      Si el ‘health coaching’ contara con la evidencia suficiente como una intervención novedosa, se estudiaría en carreras sanitarias como medicina, enfermería o psicología. Pero la realidad es que hoy en día no está en el currículum académico de ninguna de ellas. Y no lo está porque, en muchos casos, el ‘coaching’ de todo tipo utiliza técnicas que ya se utilizan en las intervenciones psicológicas y han demostrado ser eficaces, pero que no llevan la etiqueta ‘coaching’ ni el que las pone en práctica es un ‘coach’, sino un profesional sanitario. El problema es que muchos ‘coaches’ no lo son, como puedes ver en los enlaces de mi artículo, y sin embargo las están utilizando bajo esa marca que ahora está de moda.

      • Natxo Gonzalez marzo 11, 2014 a 8:50 #

        Hace 25-30 años, ese era el discurso frente a la psicología clínica. Entiendo que no lo recuerdes, y paso de ser abuelo cebolleta, pero en su momento, la psicología no era ni una especialidad de segunda.
        Evidentemente, no comparo psicologia y healthcoaching. Lo que digo es que los tiempos cambian, los paradigmas cambia y será como dices la evidencia y la experiencia la que marque la evolución.

        Sobre los títulos, quiero recordarte la situacion que la LOPS dejo a la psicología en 2004 y que todavía no ha corregido del todo.

        Una mala ley no invalida la capacidad de un profesional bien formado para ejercer una disciplina.

        En tu artículo enlazas profesionales bien formados con autenticos feriantes.

  3. Natxo Gonzalez marzo 10, 2014 a 17:10 #

    Aquí te adjunto una revisión de la literatura (http://www.chpcp.org/resources/Health%20Coaching%20Lindner%20Coach%20review%20paper.pdf) con una conclusión clara: Although research into coaching for selfmanagement of chronic illness is limited, with reports found on only a handful of randomized trials, the data that do exist suggest that coaching is effective in the self-management of chronic illness.
    Es evidente que queda mucho por investigar, que definir roles y responsabilidades, pero creo que lo primero, Epalquio, es informarte sobre que es el Health Coaching o Coaching de Salud, más allá de prejuicios o dogmas establecidos.
    Y analizar de manera constructiva cual es el rol que el HC puede tener en el actual panorama de la salud, cada vez más precaria. A este respecto, humildemente y con la idea de construir te recomendaría ,repasar las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud, que algo sabrá de esto) en su glosario de términos sobre la promoción de salud. A veces es interesante irse a las fuentes y en este caso el Ministerio de Sanidad (http://www.msssi.gob.es/profesionales/saludPublica/prevPromocion/docs/glosario.pdf).
    Y es que en la promoción de la salud, todos (profesionales sanitarios, educadores, familiares, empresas, sindicatos) tenemos un rol. Y cito: “La educación para la salud aborda no solamente la transmisión de información, sino también el fomento de la motivación, las habilidades personales y la autoestima, necesarias para adoptar medidas destinadas a mejorar la salud.”
    MEJORAR LA SALUD. De eso se trata.

  4. Natxo Gonzalez marzo 10, 2014 a 17:10 #

    Y mejora la salud el médico con su diagnóstico y tratamiento. Y mejora la salud el psicólogo con su terapia. Y mejora la salud los familiares que dan atención y cariño a otros familiares. Y mejora la salud el profesor que fomenta hábitos saludables.
    Y también mejora la salud el coach de salud, citando uno de las publicaciones anteriores: “The data suggest that HC unlocks positive self-intrinsic motivation, anchoring the self-efficacy/competency beliefs for adjustment of healthy lifestyles”
    A este respecto recomiendo la lectura del muy certero artículo de tu compañera Vanessa Padilla (http://www.centrorayuela.com/blog/apoyo-social-y-salud/)
    “Por tanto, las intervenciones que fomentan el apoyo social emocional (sentirnos escuchados, cariño, pasar tiempo con las/os demás,…) e instrumental (asesoramiento por parte de un/a profesional, vivienda, empleo, cuidado de las-os niñas-os…) se muestran beneficiosas. Somos seres sociales y necesitamos establecer relaciones interpersonales en los diferentes ámbitos en los que nos desenvolvemos, pero debemos saber que ya no sólo se trata de una cuestión de satisfacción sino de salud.”
    Por lo tanto, todas las intervenciones que redunden en mayor salud son a priori positivas. Y el Health Coaching, por mucho que contenga la palabra coaching, refuerza el apoyo emocional y los comportamientos necesarios del individuo.
    Dicho todo esto, creo que te equivocas en tu intento de ridiculizar el coaching y el coaching de salud:
    – Mezclas life coaching y health coaching, en cuanto ejemplos, imagenes. Etc.
    – Mezclas profesionales serios con profesionales de chiste. Metes a todos en el mismo saco.
    – Me resulta especialmente doloroso e injusto el punto 1. ¿No pides formación rigurosa y de calidad? Prejuzgas que la formación en inglés y USA es sólo porque “tu familia se lo puede permitir”, ¿te has parado a pensar que ahí es donde está la mejor formación?, ¿te has parado a pensar que igual esa persona ha invertido su ahorro en esa formación?

    • eparquio
      eparquio marzo 11, 2014 a 1:41 #

      Ahí sí vamos a estar de acuerdo: hay muchas cosas que mejoran la salud y que están demostradas, y deben ser utilizadas en los problemas oportunos. Como comenta mi compañera Vanessa Padilla en su artículo, las intervenciones que fomentan el apoyo social emocional e instrumental se muestran beneficiosas para la salud. Por eso los psicólogos lo hacemos, y también evaluamos qué problemas tiene la persona para poder acceder a ese apoyo social en muchos casos e intervenimos sobre ellos (déficit de habilidades sociales, evitación de situaciones ansiógenas, etc.) No nos limitamos a decirle a la persona que es bueno que se relaciones, porque eso la persona normalmente ya lo sabe, como te podrás imaginar. De ahí a que el ‘health coaching’ refuerce el apoyo emocional y los comportamientos necesarios en el individuo tendrán que demostrarlo suficientemente, y no sólo utilizando técnicas con pruebas de su eficacia que ya utilizamos y que no llamamos ‘coaching’ porque eso es un coladero de charlatanes.

      Natxo, estoy seguro de que te importa la salud de la gente, ya que me has dicho en Twitter que eres médico. No pongo en duda tus buenas intenciones, y me sorprende que no seas precisamente tú, un profesional sanitario, el que denuncie el intrusismo tan grande que hay en temas de salud. En lugar de eso, has venido aquí a defender el ‘health coaching’ de mis argumentos, cosa que me parece normal si has pagado lo que cuesta uno de esos cursos en Estados Unidos, pero en ningún momento te has mostrado en contra de este intrusismo en este ámbito. Menos mal que los que no podríamos habernos permitido algo así de ninguna manera (ni siquiera trabajando como lo hice durante mis estudios) pudimos contar con la posibilidad de becas, de acceder a una universidad pública y de estudiar una carrera que, a pesar de todo, a veces enseña pseudociencia en sus aulas, pero que hace un esfuerzo cada día por acercarse más a convertirse en una ciencia con mayúsculas que nos diga cómo ayudar a la gente de manera eficaz.

      • Natxo Gonzalez marzo 11, 2014 a 9:05 #

        En el fondo vamos a estar más de acuerdo de lo que parece. Y AGRADEZCO enormemente tu intención de dialogo que al menos por twitter me dio la impresión que no existía.

        Que el coaching sea un coladero de charlatanes no significa que haya que desacreditar una disciplina como el HealthCoaching.
        Creeme, tambien he conocido a muchos psicologos charlatanes, mucho constelador y no por ello creo que haya que despreciar la psicologia. En absoluto.

        Sin embargo, si preguntas cual era la percepción de la psicología en España en los 80-90 y hubiera habido internet, hubieras leido muchos articulos como este.

        Me chirría la reiteración en el tema del coste de la formación en USA. Creeme, no es tan cara y no es la motivación de mi argumentación.

        Sobre el intrusismo, creo que la regulación siempre va detrás de la realidad social. Y se produce un cambio de paradigma en el cuidado de la salud.
        Y vuelvo al ejemplo anterior que tuve en los 90 la oportunidad de vivir de manera cercana (mi pareja es psicologa) con el desprecio y rechazo de la comunidad médica a la psicología. Insisto, no comparo. Pero a veces recordar la historia es una manera de no repetirla.

        Si hablamos de healthcoaching y no de charlatanes, estoy convencido que es una actividad complementaria. En estos momentos, el medico de AP esta desbordado y no puede proporcionar la atención adecuada. Damos instrucciones a pacientes que luego olvidan y no indagamos en su motivación. Mi experiencia en Dorset con el apoyo por parte de HC es que el abandono del tratamiento se reduce y el beneficio en la salud de la comunidad es mayor.

        Por lo tanto, charlatanes no. Healthcoaching profesional si. En uno de los enlaces que pones hay un video de un medico y una coach que se aleja bastante de la charlatanería, creo. Creo en la integración e innovación más que en la exclusión y estancamiento.
        Y por si quedan dudas, charlatanes fuera

  5. Natxo Gonzalez marzo 10, 2014 a 17:12 #

    – En general, sólo tratas de ridiculizar yéndote a casos extremos.
    – Coincido contigo en que los Coach de Salud tienen que tener una formación adecuada, unas habilidades y ser serios y profesionales. La mejor formación, te diría. Sea de Boston, Pekin o Buenos Aires.
    Gracias por dejar opinar.

    “Lo más difícil es librarse de los dogmas. Y para no caer en dogmas hace falta un proceso de autocrítica permanente.”
    Creo que deberías evaluar tus dogmas frente al Health Coaching

    • eparquio
      eparquio marzo 11, 2014 a 1:51 #

      Tengo que admitir una cosa: el video es una brutalidad. Sé que es un caso extremo, y no es lo que se suele ver por ahí. Pero me hizo mucha gracia, lo siento. El resto de ejemplos sí está sacado de unas búsquedas rápidas, y no es lo más brutal que encontré. Hay gente que hace cosas que dan miedo.

      En conclusión, y siguiendo lo que te vengo comentando más arriba, si el ‘coaching’ se configura como una disciplina novedosa y rigurosa, pasará a formar parte de los currículums académicos de las carreras sanitarias o una subdisciplina dentro de ellas. De otra manera, estaríamos dejando intervenciones de salud en profesionales no sanitarios. Otra cosa es que los llegaran a considerar como tales, pero no parece que eso vaya a ocurrir a medio plazo.

      Pero también me imagino que entonces se acabaría toda esta parafernalia de personas que se meten en temas de salud haciendo cualquier cosa, sin títulos válidos y que tienen más que ver con las terapias pseudocientíficas que con nada serio. Me imagino que no les debe hacer mucha gracia que ese ‘coaching’ con pruebas quede en manos de profesionales sanitarios exclusivamente. Si eso llega a ocurrir, se acabará todo este circo y se diluirá entre el resto de intervenciones eficaces que practican los profesionales de la salud. Pensándolo bien, eso sería lo más deseable.

      Hasta entonces, yo seguiré manteniendo mis opiniones. Y como dije en el artículo, animo a los lectores a que se informen por sí mismos. Al fin y al cabo, estas sólo son mis opiniones y podría estar equivocado.

      Buena suerte.

      • Natxo Gonzalez marzo 11, 2014 a 10:15 #

        Totalmente de acuerdo.
        Y absoluto respeto a tus opiniones.
        Pero precisamente porque el healthcoaching está evolucionando, este tipo de ataques en mi opinión más efectistas que fundamentados (ver Flor Mariae 😉 ) no ayudan a un normal desarrollo.

        Y me gustaría incidir en un matiz que creo es importante: el objetivo del healthcoaching es que el sujeto sea el que tome responsabilidad acerca de su propia salud, no que se limite a dejarlo en manos de profesionales sanitarios.

        Previnir es evitar. Y la adopción de hábitos saludables no viene sino de la toma de conciencia por parte del sujeto.
        De nada valen las recomendaciones de un profesional sanitario si luego llega el paciente a casa y se las salta a la torera.
        Aquí el NHS se ha llegado a plantear no atender a pacientes que se han saltado tratamientos, que tienen hábitos no saludables, etc. Y tiene su lógica, aunque no lo comparto en absoluto.
        Por ello, en este nuevo paradigma no sólo de gestión de la enfermedad sino tambien de la salud, tiene sentido dar un papel importante a la persona.
        Y en ese sentido, mi opinión y experiencia es que el healthcoaching funciona.

        • Javier Padilla marzo 11, 2014 a 12:34 #

          “Prevenir es evitar. Y la adopción de hábitos saludables no viene sino de la toma de conciencia por parte del sujeto.
          De nada valen las recomendaciones de un profesional sanitario si luego llega el paciente a casa y se las salta a la torera.”

          La adopción de hábitos saludables no depende sólo de la toma de conciencia por parte del sujeto, sino además de que éste tenga las capacidades (no ya de hábitos, sino de condiciones de vida) para ello. Creo que Amartya Sen (economista y premio Nobel) y Martha Nussbaum dan en el clavo en este aspecto y es algo que los enfoques basados en los cambios de conducta y hábitos aún no han sabido afrontar demasiado bien.

          Sobre el tema de “penalizar” las no adherencias a tratamientos y tal… en España ha escrito bastante Àngel Puyol, profesor de Filosofía Moral, muy en la línea de Sen y Nussbaum.

        • Natxo Gonzalez marzo 11, 2014 a 15:40 #

          ¿Un economista y una abogada (y de Harvard, con lo que le habrá costado) opinando sobre salud? ¿Pero eso no es intrusismo?
          Disculpa, Javier, por la broma. Creo que Eparquio la entenderá. 😉

          Dicho esto, 100% de acuerdo en lo que opinas. La pregunta que se deriva es como capacitar al paciente.

  6. Rayco Expósito marzo 11, 2014 a 1:25 #

    Natxo en uno de tus enlaces se define el Coaching en Salud como la ayuda a los pacientes a adquirir los conocimientos, habilidades, herramientas y la confianza para convertirse en participantes activos en su cuidado para que puedan alcanzar sus metas de salud identificadas por ellos mismos. ¿No te parece ambigua la definición?. Lógicamente con tener una persona al lado, ya sea un hijo o un familiar ayuda a determinados procesos de la vida cotidiana, aunque no tengan ni idea de nada de medicina ni de cuidados ni de nada de nada (ese era uno de los trucos)… basta con ser un acompañante y prestar apoyo, pero ¿te parece que eso es profesional?. Yo creo que todos los problemas que puedan afectar a la salud de las personas se podrían atender con una mejor asistencia médica, una buena asistencia de enfermeros, un sistema de control y monitorización, una red de trabajadores sociales… todas estas personas han tenido una formación técnica especializada y contrastada. ¿Qué faltaría por último? amigos y familiares que pudieran dar un mayor apoyo emocional, pero intentar sustituir esto por “dinámicas cutres” me parece muy hippie y muy de pijos. Cuando existe una gran cantidad de especializaciones en medicina de familia y en muchos otros campos, intentar inventarse una nueva disciplina que no se relaciona en nada con las anteriores, parece que nos encontramos ante un atajo lucrativo sin más.

    • Natxo Gonzalez marzo 11, 2014 a 10:31 #

      Hola, Exposito, para nada me parece ambigua la definición. El paradigma tradicional de salud consistía en la gestión de la enfermedad.
      El nuevo paradigma de salud (es largo pero merece la pena: http://eurpub.oxfordjournals.org/content/18/3/217.full.pdf+html, sobre todo la critica al neoliberalismo final y la defensa de lo publico European Journal of Public Health, Vol. 18, No. 3, 217–220) se centra en todas las etapas, desde el extremo de a enfermedad total a la salud total.
      Y nuestro sistema solo se encarga de las personas cuando están enfermas.
      ¿Quién educa en salud?, ¿quien promueve los hábitos de vida saludables (a nivel fisico y emocional)?

      Debemos conseguir que el individuo y la sociedad sean conscientes de su rol en el cuidado de su propia salud.
      En este sentido, mi experiencia y mi opinión (y un cierto consenso en la comunidad médica, sobre todo en el manejo de enfermedades crónicas) es que la intervención de healhcoaches (con su formación técnica especializada y contrastada, por supuesto) juegan un rol importante.

      No olvidemos que el artículo desacredita una disciplina en base a poner ejemplos de flores de bach y Flor Mariae.

      Y ahi es donde entran en mi opinión algunos prejuicios, Exposito.
      – Hablas de “dinámicas cutres” cuando desconoces que hace un healthcoach.
      – Hablas de que tienen que tener formacion especializada y reconocida y se desprecia formación de Sociedades médicas americanas solo pq no está reconocida en España. Insisto: hace 10 años la LOPS no reconocía a los psicologos salvo en muy limitadas excepciones. La socidedad va muy por delante de la ley.
      – Hablas de nueva disciplina no relacionada cuando en al menos 2 congresos de sociedades médicas en España se han incorporado ponencias de Healthcoaching.
      – Y hablas por twitter de timo asociandolo al healthcoaching, y eso roza el delito de calumnia.
      – Hablas de un sistema de salud que no existe, donde el médico de AP tiene 5 minutos para cada pacien

      Pero es que todo esto lo hemos vivido antes

      • Rayco Expósito marzo 11, 2014 a 13:45 #

        Quizás escribo demasiado, a veces con preguntas cortas es más fácil llegar a una conclusión. Mi duda es, si a un sistema de salud le añades todos los conocimientos existentes en medicina, psicología, trabajo social, cuidados paliativos o enfermería… y le añades recursos (dinero y personas) y herramientas adecuadas (Medicina, Tecnologías de control y monitorización etc)… ¿qué nuevo viene a aportar el Coaching de Salud? ¿Qué conocimientos nuevos ha aportado el Coaching que no estuvieran ya definidos en otras disciplinas? ¿Cómo se justifica entonces la creación de una nueva disciplina con un nuevo nombre y con una serie de entidades que parecen trabajar al margen de todas los ámbitos anteriores?

        • Natxo Gonzalez marzo 11, 2014 a 15:52 #

          En mi opinión y experiencia personal la innovación que aporta es la de situarse fuera del tradicional circuito de enfermedad. Antes de que entra en la consulta. Después de que sale de la misma. Y ojo, en absoluto trabajan al margen de todos los ambitos anteriores. Con unos roles y responsabilidades claros.

          Sobre el sistema de salud que pintas, si es así me avisas que me vuelvo nadando el Canal!!! 😉

        • eparquio
          eparquio marzo 11, 2014 a 16:30 #

          Recurres con frecuencia a tu opinión, experiencia personal y tus impresiones, como la impresión que tuviste de que yo no estaba abierto al debate y por la que empezaste a bombardear con mensajes en Twitter a la gente que compartió el artículo con el enunciado “Lo que @eparquiodelgado no quieres que sepas sobre el ‘health coaching’.

          Al final, el proceso siempre es el mismo:

          1. Se inventa una técnica o supuesta terapia con un nombre que suene bien. En algunos casos, es tan fácil como dar un nombre atractivo algo que ya existe y que ya funciona.
          2. Se comienza a ofrecer como un enfoque o remedio novedoso que supera lo que existía hasta el momento. Puro marketing.
          3. Cuando hay gente que se interesa por ello, se crean academias que ofrecen títulos en esa nueva técnica o remedio. Ahí está gran parte del negocio y de su difusión.
          3. Posteriormente, se empiezan a hacer investigaciones para demostrar que lo que uno vende tiene apoyo científico (y no antes de comercializarlo, como debería ser). Con unos cuantos estudios para citar en los debates es suficiente.
          4. Si aparecen voces críticas (algo natural y bien visto en la ciencia), se les acusa de estar cerrados a la novedad y al debate y se repiten machaconamente los mismos argumentos una y otra vez.

          Si ante la falta de pruebas esos son los argumentos y los métodos, creo que esta conversación ha llegado su fin.

          Saludos.

        • Holox Desarrollo marzo 13, 2014 a 9:06 #

          Hola Naxto, leyendo este interesante debate me vienen a la mente unas preguntas sobre lo que ya menciona Rayco, y son las siguientes.

          ¿Qué es lo que aporta un health coach que no aporten ya el médico, fisioterapeuta, enfermera, trabajador social y psicólogo; por qué se necesita al health coach aparte de los profesionales antes mencionados? ¿Cuáles son esos roles y responsabilidades que solo el health coach y solo él, puede llevar a cabo?

          En toda institución sanitaria existen análisis y perfiles de puestos, me refiero a la justificación de los mismos.

          Guardando proporciones y en un intento de ser más claro, si el automóvil ya tiene un alternador,(así fue diseñado y funciona con solo uno) ¿Para qué ponerle otro? o peor aún, una pieza extra que no va a cumplir ninguna función y me eleva el costo del auto.

          Como decimos por acá, ¿Para qué buscarle cinco pies al gato?

          Saludos desde México!

  7. Javier Padilla marzo 11, 2014 a 11:38 #

    Le he pegado un repaso a los abstracts -y algún texto completo- de los 32 (ni 800 ni nada, 32) ensayos clínicos sobre “health coaching” registrados en PubMed y hay algo que me llama poderosamente la atención; si bien parece ser una crítica constante al coaching en salud que no es sino un refundido y reempaquetado de técnicas previamente existentes, conocidas y más o menos introducidas en los currículos formativos de algunas especialidades médicas (tanto psiquiatría como medicina de familia tienen algunos contenidos de entrevista motivacional, por ejemplo), los ensayos clínicos realizados se destinan a la comparación del coaching de salud con la práctica habitual, ni siquiera con placebo.
    Hay mucha bibliografía previa que nos muestra que la capacitación del paciente y el fortalecimiento de su capital social son métodos para obtener resultados positivos… pero… ¿qué aporta el coaching de salud respecto a lo que ya teníamos? Está claro que en la actualidad se está convirtiendo en una nueva moda, con una mercadotecnia a su alrededor que nos hace ver que se trata de un producto que hay que intentar vender; como tal, y al igual que hacemos con los nuevos medicamentos que salen al mercado, tenemos que reclamar que demuestre efectividad incremental, esto es, no ya frente a placebo sino frente a la mejor alternativa ya disponible.
    ¿Estudios de coaching de salud frente a entrevista motivacional? Pues de los 32 ensayos clínicos indexados en PubMed sólo hay uno que mezcle ambas cosas… y estoy esperando a tener el texto completo -lo he pedido a mi biblioteca virtual- pero solo por el abstract podría parecer que otorga mayores beneficios a la entrevista motivacional breve que al coaching de salud (Smith DC1, Lanesskog D, Cleeland L, Motl R, Weikert M, Dlugonski D. Motivational interviewing may improve exercise experience for people with multiple sclerosis: A small randomized trial. Health Soc Work. 2012 May;37(2):99-109). -pero, lo dicho, a ver si tengo el texto completo

  8. Javier Padilla marzo 11, 2014 a 11:41 #

    Por terminar, que una disciplina de reciente creación (o auge) se arrogue las bondades del capital social y las relaciones interpersonales me parece de traca… aquí hay algunos datos sobre eso de antes de que el coaching fuera coaching (http://medicocritico.blogspot.com.es/2010/07/influencia-de-la-familia-en-la-salud-y.html).

    Un saludo a todas y todos.
    Javier Padilla
    Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.

  9. Holox Desarrollo marzo 13, 2014 a 7:16 #

    Comparto video sobre el tema. https://www.youtube.com/watch?v=xeEDS6aDiWg#t=25

  10. Josep Font marzo 24, 2014 a 12:29 #

    “COACHING” Y FILOSOFIA PRACTICA DOS MANERAS FASCINANTES DE HACER PSICOLOGIA SIN SER PSICOLOGO. Dos casos de intrusismo a las claras

    http://www.mindisaction.blogspot.com.es/2009/02/coaching-y-filosofia-practica-dos_12.html

  11. Christian Canales agosto 17, 2014 a 17:18 #

    El punto de exposición del articulo creo que es claro. El “intrusismo de los coaches en la profesión del psicólogo”, Un truco marketero de algunos empresarios para poder vender un producto que no aporta nada nuevo a la psicología y que CUALQUIERA puede ejercer con un curso recibido.

    Me parece que a lo mucho podría incluirsele como una especialidad o un curso dictado en las carreras de los profesionales de la salud, como las hay de especialstas en Gestalt, o en terapia cognitivo-conductual. Pero de allí a ponerle un nombre bonito y marketero para que cualquiera con profesión o no. la estudie y utilice, funguiendo de terapeuta (porque eso es lo que hacen) es intrusismo.

    El otro aspecto de que sea o no una disciplina que utiliza técnica con poca demostración científica, es otro tema, que es discutible al igual que la de otros enfoques que tiene la psicología y de los que Eparquio habló en otros articulos.

    Ya tenemos bastante con que profesionales psicólogos estemos utilizando técnicas con sustento científico poco demostradas para que se cree el “Coach”, y CUALQUIERA la administre y no un profesional de la salud.

    Saludos desde Perú

  12. Majo montiel abril 14, 2015 a 4:58 #

    El logro de coaching de vida en mi país es de una persona que esta certificada ante la ICC de Londres que pena que. Estos coachee los estas descalificando sin fundamentos!! Cuidado!!!

  13. La loca del valle mayo 13, 2015 a 14:07 #

    En primer lugar GRACIAS porque en este mundo cuanto más variadas sean las opiniones más nos enriquecemos todos, y me refiero ideológicamente, claro.

    Lo que digo a continuación lo ciño a los servicios digamos, de hablar. Llamémosles de crecimiento personal. Obviamente un cirujano cardíaco debe tener una formación técnica sólida.

    En un mundo en que las instituciones se han transformado en buena medida para ser las que validen el robo generalizado al que las corporaciones y los bancos nos están sometiendo, y teniendo en cuenta que la manipulación o limitación ideológica forma parte del robo (P. Ej. la LOGSE pero hay muchos más), yo ya tengo muy claro que el hecho de que una formación con un cierto componente humanístico tenga un sello institucional no quiere decir nada a su favor. Es más, para mí es una muestra de que la persona formada se ha quedado en la superficialidad de lo inistitucionalmente aceptado. Algo así quería decir Krishnamurti con la frase: “No puede ser síntoma de salud el estar bien adaptado a un mundo enfermo”.

    Vivimos en una sociedad demasiado mental. Un consejo para elejir un terapeuta o coach sería entonces tener una sesión y sentir qué feeling te da. Así de simple. Sentir en vez de pensar.

    Hay farsantes y aprovechados en todo. En los talleres de coches, en los restaurantes, en las tiendas de comida, etc. El hecho de que haya aprovechados no invalida ninguna corriente o servicio.

    Y por último, no sé si sabes que en el mundo podrido en que vivimos en España muchos directivos contratan servicios sencillamente porque les dan sobres. Si, si, sobres de esos con dinero. O no sé si alguien es tan inocente de pensar que lo que pasa en la política no pasa en las empresas. El servicio es, por tanto, lo de menos. Eso obviamente hace crecer como setas el número de personas que ofrecen servicios y quizá es un factor a considerar al pensar que algunos empresarios “no se enteran”. Me temo que no es eso, es que el juego, queridos amigos, es otro.

  14. viccer junio 10, 2015 a 22:27 #

    Yo aquí la cosa la veo bastante clara… el coaching en salud es extraordinario, pero como médico siempre recomiendo a mis pacientes (no me da el tiempo de darles una asesoría constante y a domicilio) que si buscan un servicio de ese tipo, precisamente como lo dice el dueño del blog, investiguen quien es, porq hoy día se anuncia cualquier charlatán que por hacer un curso de unos cuantos meses (o peor aún, online) es coach en salud, alimentación y q se yo que tantas más cosas, llegan con un paciente que tiene intolerancia a la Vitamina K y al hierro y se les cae el mundo a la hora de hacer su lista de recomendaciones alimenticias…………. El coach en salud debe ser un profesional TITULADO de las ramas de la salud, y he de mencionar sin ánimos de ofender a nadie, q por lo menos tenga las licenciaturas de medicina, nutrición o psicología, una enfermera o grados menores serian para tratar cuestiones meramente técnicas, no terapéuticas ni mucho menos diagnósticas… mi opinión como médico…..

  15. Germán febrero 2, 2017 a 15:21 #

    Estimado Eparquio,

    Días atrás vi en una página de Internet que una psicóloga ofrece sus servicios de “mailterapia”. Entiendo que esto no tiene el más mínimo respaldo profesional y en definitiva es… un timo ¿Ud. como psicólogo me lo puede afirmar?

    Muchas gracias!

  16. PEDRO marzo 1, 2017 a 9:16 #

    Hola. Si querías conocer a un coach con títulos que respalden su profesionalidad y con todos esos tollos que cuentas, aquí tienes uno:
    • Diplomado en Fisioterapia por la UEM
    • Master en Osteopatía por la UEM
    • Experto en Fisioterapia Deportiva. UCM.
    • Experto en Psiconeuroinmunología. Universidad de Gerona
    • Experto en Kinesiología Holística.UEM.
    • Especialista en Coaching,PNL e Inteligencia Emocional. Univ. Rey Juan Carlos

    A tu disposición.

    • eparquio
      eparquio marzo 1, 2017 a 14:32 #

      Como comprenderás, he borrado tu dirección web y tu nombre porque no voy a permitir que vengas a mi blog ha hacerte publicidad. De paso te hago un favor, no sea que el Colegio de Fisioterapia decida emprender acciones contra ti por violación del código deontológico. Yo por mi parte ya he cursado la denuncia ante la Comisión de Intrusismo del CGCOP. Un saludo.

    • Erick R. Vieyra marzo 2, 2017 a 2:36 #

      Todos los títulos que dices poseer no son más que papel mojado, ¿psiconeuroinmunología? eso ni existe como área multidiciplinaria con estatus científico, ¿osteopatía? masajes, ¿PNL? pseudociencia, ¿Kinesiología? eso es magia, por mencionar algunos de tus títulos que sólo demuestran que te tomaron el pelo. Tu caso es el del típico credencialismo: acumulación de papeles inútiles.

      Y gente como tú abundan, eso es porque la ignorancia es popular.

    • Miguel Blanco marzo 2, 2017 a 20:41 #

      Pedro, ¿El título de sacacuartos (que te olvidas de mencionar) dónde lo has obtenido?

      “Kinesiología holística”, eso es más o menos como “califragilística numerológica”

      Psiconeuroinmunología… te falta añadir “endocrino” a la palabra, y ¡a engañar incautos!, como d. X. Verdaguer.

      Ostiopatía, PNL, inteligencia emocional, ¡Cuántos años de la academia perdidos!

      Saludos,

  17. Eloi Martin mayo 15, 2017 a 23:40 #

    Simplemente un punto. Yo no he estudiado ingeniería de puentes y caminos y, por lo tanto, no diseño puentes. En cambio, con la filosofía, todo dios se atreve (incluidos los “entrenadores”). A mi parecer, la filosofía tiende puentes mucho más “peligrosos” que los ingenieros, pues trata el pensamiento (y diría que las ideas han provocado más muertos que los puentes). Conclusión: los “entrenadores” (no pienso escribirlo en inglés), manejan materiales altamente peligrosos sin demasiada conciencia. Como mínimo yo, no deseo saber nada de ellos.

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