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Preparen sus carteras, ha llegado el Día Internacional de la Felicidad

Todo el mundo al suelo, ha llegado el Día Internacional de la Felicidad. Durante las próximas 24 horas el bombardeo sonrisas, expresiones de buen rollo y canciones como ‘Happy’ de Pharrel Williams inundarán los informativos y las páginas de los diarios digitales. El #DíadelaFelicidad será “trending topic” en Twitter y sólo se hablará de la única cosa realmente importante en la vida.

 

Ten mucho cuidado. Si preguntas qué es la felicidad, acabarás con el sanbenito de amargado antes de que puedas reaccionar. Muchas personas no van a soportar que cuestiones su despiadada lucha por convertir la vida en un capítulo de los Teletubbies lleno de jolgorio y alegría. Trata de ocultar tu escepticismo y disimula saludando alegremente a los viandantes.

 

Si cuestionas la felicidad, te mirarán como un cenizo que sólo sabe fastidiar la vida a los demás. Pero lo que no te van a perdonar de ninguna manera es que propongas que todo esto de la felicidad no es más que un gran mito al que se han sumado las empresas y los gurús de la autoayuda para vendernos todo tipo de productos. No se te ocurra sugerir que cuando nos hablan de felicidad nos quedamos atontados, nuestro sentido crítico se desvanece y pagamos por lo que sea. ¿Qué mente perversa sería capaz de pensar que detrás de todo ese buen rollo no hay más que un puñado de publicistas intentando aumentar las cuentas de resultados de sus clientes?

 

No, amigos: las empresas se han propuesto mejorar nuestra vida y que seamos más felicidad. Aquí tienes algunos ejemplos.

Coca cola felicidad

Coca-Cola se preocupa por la felicidad, sobre todo de sus trabajadores.

Coca-Cola merece un comentario especial por ser la empresa que más se ocupa de nuestra felicidad. Ha creado el Instituto Coca-Cola de la Felicidad y su publicidad gira casi íntegramente alrededor de lo que los publicistas llaman el Factor F (Felicidad). Su interés por la felicidad es tan grande que aplicó un ERE y cerró su embotelladora en Fuenlabrada (Madrid) para que sus trabajadores tuvieran la oportunidad de venirse arriba con la sentencia de la Audiencia Nacional que obliga la obliga a readmitir a sus trabajadores. Coca-Cola aún ha decidido no ejecutar todavía la sentencia porque como te dirá cualquier experto, la espera hace que seamos más felices cuando logramos lo que deseamos.

Danone Felicidad Publicidad

Menos mal que Danone hizo su trabajo en los duros años del franquismo para que nuestras madres y padres fueran felices. ¿Quién necesita democracia teniendo un yogur?

 

Felicidad Seguros

Pocas cosas nos hacen más felices que los seguros, siempre a nuestro lado cuando nos hacen falta.

 

Chocolate Felicidad

¿Quieres hacer una campaña que te salga casi gratis y quedar bien? Pide a tus clientes que te envíen fotos sonrientes. No falla.

 

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Ya no se alimenta a personas, sino a sonrisas. Haces clic de buen rollo y calmas tu conciencia con un potito. Insuperable.

 

Ahorros Felicidad

No quiero ni imaginarme lo tristes que se pusieron los ahorros del Banco de Madrid que no volverán a ver a sus clientes.

 

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A ver si te ibas a creer que se puede ser feliz siendo feo.

 

Vacaciones Felicidad

Que no te engañen: la felicidad no se alcanza con un tarrito de compota, sino con una vacaciones de lujo y relax.

 

Ya lo has visto, no hay excusa para no ser feliz. Tienes refrescos, chocolatinas, actos solidarios, vacaciones de lujo, cremas hidratantes, gestores de ahorros, seguros para el coche y yogures. ¿Todavía no eres feliz? No pasa nada. Aprovechando la celebración del Día de la Felicidad, el diario El Mundo nos ofrece una colección de pequeños productos diseñados especialmente para que no pierdas ni un gramo de la costosa felicidad.

La felicidad está en las cosas pequeñas.

La felicidad está en las cosas pequeñas.

 

Ahora sí que no tienes excusa. Prepara tu cartera y lánzate a consumir alegremente. Todo sea por ser feliz.

Si quieres que algo te resulte más difícil, piensa en positivo

La idea de que pensar en positivo es necesario e incluso suficiente para alcanzar nuestras metas empieza a tener los días contados. A medida que se investiga más sobre la relación entre los pensamientos “positivos” y sus consecuencias, van apareciendo resultados que contradicen una idea que tiene más de mágica que de científica.

 

Los pensamientos “positivos” son aquellos relacionados con obtener lo que deseamos y/o superar una situación difícil, y que además provocan emociones agradables como alegría o relajación. “Voy a sacarme la lotería” y “esta enfermedad no podrá conmigo” son dos ejemplos de pensamientos positivos. Muchos de los libros de autoayuda, talleres motivacionales y supuestas terapias ofrecidas por todo tipo de charlatanes, coaches y psicólogos “positivos” se apoyan en la premisa de que generar expectativas positivas (“yo puedo lograrlo”), desear con fuerza que algo ocurra o intentar desarrollar una interpretación positiva de una situación es el camino para el éxito, la salud y la felicidad (felicidad que, por cierto, nunca se ha logrado definir).

 

Actitud Mental Positiva, la píldora mágica para lograr lo que te propongas.

Actitud Mental Positiva, la píldora mágica para lograr lo que te propongas.

 

Sin embargo, los estudios que analizan las consecuencias del pensamiento “positivo” y “negativo” comienzan a ofrecer resultados que contradicen la máxima de que el pensamiento positivo es algo intrínsecamente bueno y el pensamiento negativo, algo malo. Un buen ejemplo de ello son las investigaciones de la profesora de psicología de la Universidad de Nueva York, Gabriele Oettingen, de las que habla en un reciente artículo Oliver Burkeman, autor de “El antídoto: felicidad para la gente que no soporta el pensamiento positivo”, del que hablaré en un próximo artículo.

 

Los estudios de Oettinger indican que las fantasías positivas permiten a las personas disfrutar en el presente de un futuro deseado. Pensar en positivo produce emociones agradables en el momento, pero se relaciona con con un peor rendimiento. Lo que viene a decir es que los pensamientos positivos puede permitir a la persona disfrutar de la experiencia deseada como si ya se hubiera conseguido, lo que reduce la motivación para seguir luchando por ella en la realidad. Los resultados de los experimentos indican que los pensamientos “positivos” provocaron menos energía (medida a través de indicadores fisiológicos y conductuales) que los que cuestionaban el futuro deseado, las fantasías “negativas” e incluso las neutras.

 

Las investigaciones de Gabriele Oettingen cuestionan las bondades del "pensamiento positivo"

Las investigaciones de Gabriele Oettingen cuestionan las bondades del “pensamiento positivo”

 

Pensar en positivo es agradable, bien porque provoca emociones o sentimientos deseables (alegría, diversión, etc.) o porque sustituye a otros que resultan aversivos (ansiedad, tristeza, etc.). El problema es que, como indican los resultados de estas investigaciones, esto puede provocar que la persona consiga a corto plazo lo que se propone (aumento del bienestar o reducción del malestar), y esté menos motivada para, a continuación, actuar para alcanzar un objetivo o poner en marcha soluciones reales al problema.

 

Para un psicólogo que trabaje en consulta, esto no debería resultar demasiado sorprendente. Cada día nos encontramos con personas que dedican una gran parte de su tiempo a tratar de eliminar sus pensamientos “negativos” sin hacer nada por solucionar su problema real, o incluso provocando nuevos problemas. Pero las consecuencias van más allá del ámbito clínico, ya que también en los cursos para desempleados o los talleres que se ofrecen a las empresas se parte de la máxima de que “todo depende de tu actitud”. Sin lugar a dudas, el pensamiento positivo tiene su lado negativo, y el “pensamiento negativo” también provoca consecuencias positivas. Como siempre, depende del contexto.

 

Al final, como ya suponíamos, la magia no existe.

 

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Aprende a ver la crisis con buenos ojos: la dictadura del optimismo

Definitivamente, la dictadura del optimismo es una cuestión política. Primero fueron los “brotes verdes” y “La buena crisis”. Luego vinieron los seminarios de gurús del buenrollismo y el internet 2.0. Se ve que el pensamiento positivo es muy rentable (sobre todo para sus promotores) ya que ahora la empresa Grant Thornton International, una firma multidisciplinar que proporciona servicios de auditoría, fiscal y asesoramiento financiero, según nos cuenta su página web, nos obsequia con este video donde explica que debemos estar felices por las victorias de La Roja y los grandes negocios millonarios de las empresas españolas dentro y fuera del país.

 

Menos mal que mientras los parados y los maleantes estropean la Marca España, las grandes empresas se esfuerzan por explicar nuestras bondades a propios y extraños. Qué sería de nosotros sin ellas.

 

¿Seguro que todo depende de tu actitud?

Metáfora de rescates y Troikas

El optimismo absurdo de la hormiga

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